M i ss i n g

 

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Late Punta Hermosa, Lima [Sepia]

Por más conversaciones NO banales y muchos libros más. Con esta frase escrita en el marcador que llevaba el libro que alguien muy especial me regaló, inicie mi lectura a través de varias páginas que ya llevaban en los márgenes algunas anotaciones suyas (algo que yo también suelo hacer). Con lápiz en mano iba agregando y complementando esas frases escritas en los lados y las acotaciones de esta persona  única y diferente, con una visión completamente transparente. Inicio esta entrada con esta breve introducción para agradecerle por obsequiarme uno de los mejores libros que he leído y me llevo a escribir sobre ello.

“Missing” escrita por Alberto Fuguet, es una historia basada en hechos reales y un increíble relato el  cual describe a la perfección lo fácil que puede resultar perderse u extraviarse, irse de uno mismo, sentirse solo, abandonado y acabado. Muchas veces, nosotros mismos somos los que buscamos desaparecer por decisión propia, pues al sentirnos agobiados, atado y cansados surge la necesidad de hallar una vía de escape. Son distintas las definiciones que podríamos darle al término de “perdido”. Hay quienes se pierden por necesidad, por que lo desean, y perderse no es necesariamente malo; al contrario, el que se pierde y se encuentra, ha logrado algo, ya no es el mismo y puede armar el rompe cabezas que quizás por mucho tiempo estuvo desparramado por todos lados, recuperando así el timón de  su vida. Hay muchas personas que deambulan sin rumbo, que no se sienten a gusto donde están y e ahí la necesidad de escapar. Tristemente también existen aquellos que no pueden rehacer su vida ni continuar avanzando y se quedan estancados dentro de una vida sin color y sin sentido.

Las cosas pueden salir mal una y otra vez, nos podemos encontrar envueltos dentro del mismo lío, y si, aunque cueste a veces seguir intentando, no cabe duda que aquel que persiste y se sigue levantando, en algún momento logra  acomodar las cosas y todo empieza a mejorar . “Missing” es un libro realmente conmovedor, un libro que habla de valentía, de situaciones impredecibles que suceden en la vida, de los errores y las equivocaciones. La soledad es descrita de una manera diferente, pues quien consigue estar solo y en calma, se da cuenta de lo mucho que importa estar con uno mismo y que en ocasiones solo en uno se puede confiar. Existen lazos o relaciones que pueden ser tóxicos, que solo te atan, te tiran hacía abajo y si no se cortan te terminan arrastrando. Fuguet pone mucho en evidencia el comportamiento de las personas. Resulta fácil hacer prejuicios de alguien por su pasado, pero que tan abiertos estamos a no juzgarlo por ello y centrarse en lo que aquella persona es hoy. Intentar escucharlo, entenderlo y tomarlo como ejemplo de reivindicación, de cambio, de fuerza; pues el que mete la pata, el que se equivoca, el que sufre, es el que después tiene mucho para enseñar.

Si uno se “pierde”, se va o se escapa y no lo buscan las personas que en teoría son importantes , entonces la cruda verdad es que nunca lo fueron , es que no les importas  y por ello uno descubre quienes valen y quienes no. Y si se preguntan por que alguien desapareció de sus vidas, analicen la situación, pues no esperen que estén atrás suyo cuando ustedes mismos no demostraron el mínimo interés por encontrarlos. A esas personas (quienes restan en lugar de sumar), aunque duela, hay que dejarlas ir, por que no hacen más que causar daño e inundar a uno de pensamientos que no llevan a ningún lado.

El libro narra perfectamente esa sensación que muchos sienten o han sentido, esa inconformidad con uno mismo, esa angustia de no sentirse querido , esa desesperación de no saber quien eres ni hacía donde vas y la necesidad de alejarte de todo aquello que te hace mal. La vida quita y también da; es la vida misma una caja de sorpresas, no sabemos nunca quien entra y no sabemos nunca quien se va. Nunca sabemos quien va a llegar a nuestras vidas para cambiar nuestro mundo por completo y enseñarnos a ver a una realidad totalmente diferente a la nuestra. Es este un libro de descubrimiento propio, de subidas y bajadas, de sentimientos y emociones, de perderse, de hallarse, de volar lejos, de independizarse, de aprender a valerse por uno mismo y rehacer de a pocos una vida accidentada por  algo mucho mejor. Nadie se va sin ningún motivo, nadie se pierde si no es por algo, nadie se escapa por que sí. Siempre hay algo atrás y al final lo que importa es conseguir reencontrarse con uno mismo, encontrar un camino, un lugar y personas con las que realmente valga la pena estar.

Yo particularmente me he sentido así en más de una etapa de mi vida y se que el perderse es inevitable. Pues para poner todo en orden, lograr descubrirse a uno mismo y formar un camino, es necesario extraviarse una que otra vez. Todo reside en aceptar que en efecto algo anda mal y proponerse a cambiar todo lo que sea necesario para seguir avanzando. Y entiendan que no existen incomprendidos, simplemente hay personas particulares las cuales necesitan abrirse, buscar, mirar más allá de las apariencias y tener la certeza de que como ellos hay un millón.

Gracias Fuguet por poner en letras  lo que hoy por hoy muchos  atravesamos o sentimos, y  por permitirnos entender que por más borroso que divisemos el camino, en algún punto se llena de claridad. TODOS tenemos derecho a perdernos y cada tanto escapar.

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Despertar .

[AUSTRALIA] : Abriendo la mente.

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Cairns, Australia, 2015

A la turbulencia de un viaje sorprendentemente extenso, se le sumaron las horas de cansancio de un horario ajeno al que desde antaño venía viviendo.

Bajé de aquel avión, pavorosa y llena de miedo. Ansiosa y eufórica, completamente deseosa de iniciar aquella aventura que  cambiaría mi vida por completo y expandiría todos los horizontes de mi mente.

Al primer mundo llegué, desde un país totalmente atrasado en una gran variedad de aspectos. Pisé entones, por primera vez, esa tierra en donde todo funciona a la perfección. Y por primera vez sentí que estaba viviendo dentro de un folleto o en el interior de una postal.

Me costaba creer que todo en aquel lugar era tan calmado e increíblemente ordenado. El ambiente estaba cuidado y sin ningún rastro de daño o contaminación. Perpleja quedé ante ese país tan grande, en donde todo era bello y en donde me invadía una calma y serenidad completamente desconocidas dentro de mi.

Mis ojos se abrieron como dos faroles cuando con el paso del tiempo iba descubriendo la simpleza y la belleza entre tanta naturaleza. Las maravillas de aquel lugar lejano me habían estado esperando, brillantes, exóticas, listas para atravesar mi mente y entender que en realidad el mundo debería tener un funcionamiento  diferente.

El carisma de las personas y su soltura al comunicarse con los demás contagiaban a cualquiera que se cruzase por delante. Y fue ahí donde entendí que el respeto y la confianza  son la base de todo y que al que se le educa desde niño en su camino, aún cuando sea viejo no cabe chance que se aparte de él.

Fueron los lugares mágicos que visite los que se robaron cada latido de mi corazón. Fueron las noches estrelladas y fugaces que me hicieron volar hacía otra dimensión. Fueron esas aguas cristalinas y puestas de sol de ensueño que pintaron mi vida de colores y poco a poco en mi iba floreciendo algo que antes no existía.

Una luz salió de mi interior, un sol diferente, un sol dichoso, lleno de sosiego y gozo. Encontré en los lugares mas remotos personas con una misma visión que yo, y con el paso del tiempo fui creando lazos que hasta hoy siguen vigentes aunque estemos en dos polos totalmente diferentes.

De un portazo abrí la mente, me nutrí de todo lo que se encontraba en el ambiente y de aquella cultura sorprendente. Aprendí lo que en ningún otro lado hubiera podido aprender y cambie mi forma de ver y ser abruptamente.

Viaje a un lugar indudablemente especial y me enamoré de aquel sitio en particular y del mundo en general. Aprendí a apreciar todo lo que tenía y a agradecer por ello cada día. Era casi irreal sentir tanta tranquilidad de la cual había carecido durante tantos años de vida.

Seis meses volaron de repente, seis meses que me transformaron completamente. El regreso fue más duro de lo que esperaba. El tiempo pasa mientras uno no esta y sin embargo todo sigue igual. Nada ni nadie se detiene, pues el tiempo sigue su curso naturalmente.

Quizás no fue el lugar, aunque por alguna extraña razón fue ahí en donde deje aquella niña mimada y acomodada y volví totalmente cambiada. Fueron  varias cosas las que comprendí en ese continente al dejar atrás aquella vida, aquella  rutina que no hacía mas que producirme angustia.

El mundo es gigante y nosotros una pequeña porción de la cual formamos parte. Somos diminutos ante tanta magnificencia y en comparación a todo lo que nos rodea. Por ello comprendí la necesidad de expandir los límites de la mente, romper con las barreras, atravesar cordilleras y descubrir que mas allá, en algún lugar, esta esa paz mental que tanto uno anhela encontrar.

Al final las limitaciones nos las ponemos nosotros mismos y realmente no solo es posible, sino necesario despertar. A partir de allí no fui más una oveja  del corral. A partir de allí, deje de darle tanta importancia a las opiniones de los demás. A partir de allí aprendí a ser completamente transparente e intentar transmitirlo con el resto de la gente y de no juzgar a nadie por sus antecedentes.

En aquel país dejé una parte mía y volví con lagrimas deslizándose a través de mis mejillas. Dejé atrás aquella vida de ensueño y volví con un andar distinto y una manera diferente de observar todo lo que tenia en frente. Hoy, llevo siempre los recuerdos  de todo lo vivido y aprendido y se con certeza que muchas veces uno tiene que escapar para poder mirar con claridad y encontrar a esa persona que en algún momento se extravío dentro de su propio cuerpo.

Esto También Pasará ..

 

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Punta Hermosa, Lima

Esta frase llego a mi conocimiento no hace mucho. La llevaba tatuada el coordinador de la carrera que llevo . Entre diversas conversaciones a lo largo del ciclo apareció  el tema de los tatuajes y el llevaba uno en el brazo que decía “Esto También Pasará“. Me intrigo y le pregunté a que se debía y el me lo explicó con una una historia.

Existe una leyenda antigua de un rey el cual quería fabricarse un anillo con un mensaje valioso y un sirviente suyo, ya anciano,  le dio un papel diminuto para que lo pusiera dentro de la joya (sin embargo le pidió   que no lo leyera aun). El Rey le hizo caso y eventualmente se olvido que lo llevaba puesto, y de esa manera continuo con su mandato. En resumen, se desató una guerra atroz y el rey indefenso y con una gran falta de confianza  en sí mismo  casi pierde la vida, de pronto bajo la mirada y leyó el mensaje oculto que ahí estaba y este decía “Esto También Pasará”. Y así sucedió , aquella situación pasó, el rey se salvó, recuperó todo y gobierno largos años en serenidad siendo adorado y querido por todos. Sin embargo, más adelante, entre tanta fama y gloria, se olvidó por completo del anillo, y de lo que en realidad quería decir esa pequeña frase compuesta por un par de palabras que se hallaba dentro suyo. El sirviente, varias veces intento que nuevamente lo leyera  y que entendiera su significado de lleno. Sin embargo, el Rey no veía como esa frase se relacionaba con su estado actual,  se sentía invencible y victorioso, pero era tanta la insistencia de aquel sirviente que entre halagos y griteríos finalmente decidió  bajar la mirada y al leer lo que dentro de su anillo llevaba > “Esto También Pasará”.< … al Rey lo invadió  un gran silencio y serenidad y esta vez lo capto todo. 


Quizás hay partes  que no sucedieron tal cual, el cuento no lo recuerdo con claridad, pero el significado me quedó  perfectamente claro. Absolutamente todo es pasajero, ya sea bueno o malo. No siempre vamos a estar bien y a su vez no siempre vamos a estar mal. Nada es eterno, nada dura para siempre y creo que la vida misma es el mayor ejemplo de eso, pues todo tiene un inicio y un fin. Absolutamente todo lo que sucede, eventualmente pasa (ya sea en un largo o corto periodo de tiempo) y todo en un abrir y cerrar de ojos puede cambiar, transformase y con facilidad tomar otro curso u otra dirección. Por ende, aprovechemos al máximo aquellos momentos de gloria, de felicidad, de estabilidad, por que la cuestión es que no tenemos la certeza de cuanto tiempo van a durar. Y como el Rey, cada vez que nos sintamos hundidos, derrotados o tumbados pensemos en este sirviente de gran sabiduría que nos dice con seguridad: “Esto También Pasará”, y que solo la turbulencia lleva a la claridad. Día a día lleven esto como un recordatorio, y cada vez que se encuentren mal, entiendan que la vida es un vaivén y que todo, ya sea bueno o malo va a pasar. La vida no se detiene, sigue avanzando, y nosotros tenemos que seguir avanzando con ella, tomando todo lo que se nos presente en el camino.

Leyenda : El anillo del Rey

Rutina ‘

 

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Caballeros, Punta Hermosa (Lima- Perú)

Se levanta golpe de 7 o un poco antes en las mañanas, dependiendo la hora que tiene que partir para ir a estudiar. Se pone lo primero que encuentra, desayuna poco o nada, el apetito no es mucho al alba, toma sus anti depresivos. Maneja en promedio una hora hasta el destino. Llega a sus clases, acaba generalmente temprano. A veces sale cansada, a veces no. A veces almuerza fuera, a veces no. A veces se queda por la zona para hacer algunos recados. Vuelve a su casa generalmente a las tres, a esa hora almuerza. Hace sus quehaceres, no le gusta dejar nada a último momento. Termina, fuma un cigarro, de hecho fuma mas de lo que quisiera, es la ansiedad tanta que no la deja en paz. Intenta relajarse, enciende el televisor, nada que ver, no es muy afanosa de las series o películas contemporáneas. La apaga. Toma la computadora, escribe, quisiera escribir mas, abre el documento del libro que esta escribiendo, no se inspira, lo cierra. Intenta en cualquier espacio leer, pero es tanta la carga de cosas por hacer que le impide dedicarle el tiempo que desea. Sale de su casa, merodea por el barrio, visita un par de amigos. Golpe de 7.30 vuelve, sale a hacer deporte, es lo único que logra de alguna manera calmar esa ansiedad que la atormenta. Llega a su causa exhausta, se baña, toma sus pastillas. En el lapso de tiempo en el que logra conciliar el sueño piensa desmedidamente en la sociedad absurda e injusta que la rodea, en el sistema, en que quizás no nació en la época correcta, en que muy pocos la entienden y que proviene de otro planeta. Se duerme profundamente hasta el día siguiente para repetir aquella rutina que por momentos disfruta pero al mismo tiempo la agota. La agota mas que todo por los pensamientos desmedidos que atormentan su mente. Y todas las semanas son básicamente  iguales, aunque últimamente busca romper con aquella vida sistemática de robot y hacer cosas diferentes.

Los fines de semanas sucede básicamente lo mismo, sale un día , pero nunca entiende la banalidad ni el sentido de esas noches efímeras y al día  siguiente es un ser que repudia lo que fue. Un ser que se deprime mas de la cuenta y que detesta dejarse absorber por aquel círculo  vicioso. Piensa constantemente que no esta en su lugar, que su vida debería unos 180 grados, que quisiera dejar su país, corrupto, injusto, y lleno de prensa amarillista y noticias lamentables. Sin embargo, por ahora entiende que le toca estar acá, pero sabe con seguridad que más adelante saldrá  de aquello que considera una jaula.

A veces esta bien, a veces esta mal, a veces se apega mucho al pasado y lo recuerda con tristeza y en ciertas ocasiones con felicidad. Su vida ha cambiado, ella ha cambiado, no es la misma. Ha adquirido otra sensibilidad, otros ojos para ver a su alrededor y apreciar lo que la rodea. Su grupo de amigos se va ajustando y reduciendo, pero va descubriendo personas que van en serio. De su vida salen y entran muchos, y de todos aprende, aunque más de uno esté  sólo de pasada y la lastimen más de la cuenta . Es más feliz de lo que era antes, pero aún queda mucho por hacer, lograr, alcanzar y sobre todo controlar  aquellas emociones que muchas veces desbordan por todos lados. Odia la rutina, odia sentirse parte del montón, pero en el fondo sabe que no lo es, en el fondo sabe que tiene las cosas claras, donde quiere y donde no quiere estar. Simplemente debe detenerse a pensar y realmente empezar a hacer todo aquello que desea o evitar a como de lugar aquello que repudia. No desconfía de sus capacidades, por más de que se considere un sube y baja de emociones y tenga una mente demasiado pensante. Es una persona más dentro de miles, una con su propio mundo, una con sus propias vivencias y experiencias. Logrará lo que se propone, pero es cuestión de tiempo, todo siempre lo es y llega cuando tiene que, en el momento preciso y tal vez menos esperado.

Empatía

Matahari

_MG_8293 Caballeros, Punta Hermosa

Muchas veces decimos que sabemos mas de lo que se cree pero en realidad creemos mas de lo que sabemos. Pensamos tener todo claro y en realidad cometemos un grave error, porque lo único que logramos es sentirnos superiores al resto o que aquello nos juegue una mala pasada. Siempre hay que estar abierto a los consejos u opiniones del resto, no podemos vivir suponiendo que somos perfectos y que no necesitamos nada ni a nadie diciéndonos cosas que a la larga son para nuestro bienestar. Hoy en día, la falta de empatía es tan grande que a muchos les cuesta ponerse en los zapatos de otros, dar un par de pasos e intentar comprender de lleno a la otra persona. Hay quienes lamentablemente son mas sensibles o susceptibles que otros y eso es un hecho. Criticar a otros y agredir sin antes pensar es fácil, el…

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Empatía

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Caballeros, Punta Hermosa
Muchas veces decimos que sabemos mas de lo que se cree pero en realidad creemos mas de lo que sabemos. Pensamos tener todo claro y en realidad cometemos un grave error, porque lo único que logramos es sentirnos superiores al resto o que aquello nos juegue una mala pasada. Siempre hay que estar abierto a los consejos u opiniones del resto, no podemos vivir suponiendo que somos perfectos y que no necesitamos nada ni a nadie diciéndonos cosas que a la larga son para nuestro bienestar. Hoy en día, la falta de empatía es tan grande que a muchos les cuesta ponerse en los zapatos de otros, dar un par de pasos e intentar comprender de lleno a la otra persona. Hay quienes lamentablemente son mas sensibles o susceptibles que otros y eso es un hecho. Criticar a otros y agredir sin antes pensar es fácil, el trabajo difícil es verdaderamente reflexionar en que probablemente sea uno el que esta o estuvo mal y que antes de lanzar piedras deberíamos atarnos las manos y meditarlo mas de una vez. El orgullo, egoísta y vanidoso, muchas veces no nos deja ver, ciega y luego sin darnos cuenta quizás, terminamos haciendo mas daño de lo que pensamos.
Podemos decir que somos grandes, que ya no somos niños, pero muchas veces nos comportamos como tal, y nuestro razonamiento se ve alterado simplemente por no pensar antes de hablar o no tomarnos unos minutos para reflexionar antes de actuar. Si decimos que somos grandes entonces comportémonos como tal; analicemos la situación una, dos, tres veces si es necesario y démosle la vuelta 180 grados para verla desde otra perspectiva.
Cada quien tiene su propio mundo interno y uno puede muchas veces estar equivocado y terminar agrediendo al prójimo inconscientemente sin darnos cuenta que tal vez somos nosotros los que estamos mal a quien nos dirigimos. Quizás, a veces tenemos razón, pero no por ello quiere decir que todo lo que pensamos sea correcto y que no tenemos la culpa de nada. Siempre hay dos lados, dos historias, leamos la nuestra, leamos la del otro. Solo así verdaderamente podremos construir una critica constructiva acerca de cualquier situación y podremos evitar no crear una bola de nieve que crece sin sentido alguno.
Aquí no existen santos, el que no tenga pecado que tire la primera piedra. No somos perfectos, nadie lo es, dejemos ese orgullo, aprendamos a ser mas sensibles, intentemos comprender de lleno al otro, no nos llenemos de odio ni de ira porque al final es aquello lo que nos envenena y nos termina lastimando a nosotros mismos y al resto,

Rompiendo la Corteza

 

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Costa Verde, Miraflores, Lima

 

Y de pronto dejo de sentir. 

De pronto se volvió de piedra.

Se lleno de ira y se hundió en tristeza.

Y la niña  que alguna vez fue, quedo

extraviada, en algún lugar lejano

de su pasado.

 

En un abrir y cerrar de ojos todo cambio, 

todo se transformo. Eligio entre sufrir

y no, y opto por ponerse una barrera, opto

por no dejar que nadie ni nada mas traspasara 

su dureza y que nadie mas la hiera o devalue la

importancia de su existencia.

 

Y fue así que eligió ir por la vida. Viviendo,

mas no existindo. Actuando como mecanismo,

poniendo su vida en piloto automático y

evadiendo a como de lugar los sentimientos. Y 

en efecto no sentir fue su mejor aliado por un largo

tiempo.

 

Sin embargo no era feliz; llevaba una mochila

de dolencias que duplicaban su talla y lo que

ella podía cargar. Prefirió dejar de lado la felicidad

para no tener que llorar mas. Pensó: Sentimientos

de piedra, ojos que no ven, corazón que no siente, 

y fue así que decidido andar.

 

Nada la afectaba, la dureza de su corteza la conservaba

en formol y no percibía nada, era imposible  que algo la

atravesara. Pero con el tiempo cayó en cuenta que por 

dentro se estaba muriendo, al igual que una flor que se 

marchita en el mas crudo invierno.

 

Tanta frialdad e indiferencia la invadieron de soledad y una

terrible tristeza. Y fue en aquel momento que el vaso rebalso

 y su caminar al volverse cada vez mas tedioso la hizo tropezar

 y caerse sobre el pavimento.

 

Se extravió pues dentro de su propio camino y su  mente empezó

a desbordar de pensamientos  siniestros.  Y por primera vez, después

de un largo periodo de tiempo,  toco fondo y comenzó a hundirse en lo

mas hondo.  

 

Su vida no era mas que un juego, y ella, protagonista de aquella miseria, no

era mas que un peón dentro del montón. Salieron a flote entonces  todos los

sentimientos  que había suprimido por tanto tiempo,  y sumida en tanto dolor

decidido devolverle a la vida su color y los latidos a su corazón. 

 

La vida la golpeo tan fuerte que fue dejando regados por todos lados 

partes de ella  misma. Y fue entonces que en un abrir y cerrar de ojos 

despertó por completo y uniendo las piezas de su torcido rompecabezas 

empezó nuevamente, esta vez abriéndose hacia afuera y permitiéndose sentir

 lo que por tanto tiempo había evadido.

 

Encendió la luz ya casi extinguida, la  cual necesitaba

volver a ser prendida para regresar a sí misma, buscando

esta vez felicidad y dicha.

Roble

 

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Oxapampa, Peru

Otra vez caigo en el juego.
Otra vez creo falsas ilusiones.
Otra vez creo en palabras efímeras que no tienen valor alguno.

Como poder confiar con facilidad, cuando muchas veces los amigos se convierten en enemigos  y nuestra propia sombra incluso nos abandona en la oscuridad.

El respeto se burla de mi, la vida me vuelve jugar en contra, nada es lo que parece. Nada nunca lo es. Y todo se vuelve negro de nuevo. Y todo empieza a perder sus colores otra vez.

La confianza se construye de a pocos. Lograr confiar en alguien no
se consigue sencillamente, sin embargo destruir aquella confianza es igual de fácil que soplar una vela.

La moral y la conciencia parecen no ser más parte de este planeta. No se puede creer en nadie y las palabras se disipan en el aire si es que estas no se transforman en acciones.

Una vez mas abro la puerta para que automáticamente se cierre nuevamente. Una vez mas intento no ser ese roble impenetrable y al final lo único que logro es quedarme sin escudo y sin protección.

No se puede pretender conocer a alguien hasta no analizarlo por completo. No debe uno exponerse con tanta facilidad. Pues resulta que uno no sabe quien entra y definitivamente uno nunca sabe quien se va.

Creer y confiar en todo lo que se escucha es un grave error. Pues mentir es mas fácil que decir la verdad. Y porque las personas, frágiles, y muchas veces ciegas, inconscientemente tienen el don de herir a los demás.

Noches Efímeras

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Luces, Barranco, Lima
Hombres y mujeres mezclándose entre si , buscando desinhibirse entre placeres y sumiéndose en un ambiente intoxicado por humo y el hedor del alcohol.
Personas que intentan a través de momentos efímeros y banales evitar la cruda realidad de su tedioso caminar día a día.
Son estos los que buscando escapar de la rutina, se embriagan y exponen su cuerpo repetidamente hasta perder el conocimiento y totalmente la noción del tiempo.
El espacio se convierte en una nube oscura, en donde empapados en sudor se mezclan los cuerpos y se disipan entre la multitud como agujas dentro de un pajar.
La serie se repite una y otra vez como si fuese un juego o un cassette averiado que no para de dar vueltas hasta que finalmente deja de funcionar.
Desde una esquina observo aquel juego siniestro que todos parecen disfrutar hasta la mañana del día siguiente, en donde la mente y el cuerpo amanecen exhaustos, llenos de remordimiento y con el sabor amargo que dejaron las sustancias ingeridas la noche anterior.
Entre miles de seres me encuentro yo, confundida ante aquella contemplación. No encuentro el punto de aquella repetición y quedo perpleja ante la manera en la que el ámbito social arrastra a uno con facilidad hacia un hueco hondo donde no se puede divisar la salida.
Soy yo, entre muchos, una espina dentro de un rosal, o una rosa dentro de miles de espinas. Mi mente no puede dejar de estar consciente y mi cuerpo me pide a gritos que lo deje sosegar y no lo agobie mas.
Sin embargo, obedecer y entender lo que pide mi intelecto es muchas veces mas difícil de lo que parece. Y ahí sigo yo , analizando con atención la futilidad de aquella danza y la necesidad que tenemos de huir a toda costa de todo lo que nos reprime.