Atardecer.

 

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Villa, Lima, Peru

 

Hoy el cielo ha montado un espectáculo,

Hoy el cielo ha bajado el telón.

Se ha peinado para la ocasión y

en el se forman líneas y formas.

 

Las nubes se han esparcido dejando alos de luz y

permitiendo que el sol se prepare para su descenso.

Las gaviotas se han unido a la ocasión y danzan entre ellas, subiendo

y bajando para tocar el agua con sus alas o sumergirse en el mar.

 

El cielo se va pintando de un tinte anaranjado,

de un amarillo brillante, de un celeste pastel

y un blanco despampanante.

El mar y el viento también son protagonistas de esta obra.

En perfecta armonía se forma cada ola y tiñe la arena de

espuma para luego dejar marcado su camino.

 

El sol empieza a reflejarse en el agua, de a

pocos se va desvaneciendo y esta listo para ocultarse.

Ha terminado su turno, ya poco falta para que se

apaguen las luces y mañana se prepare para nuevamente

montar otro escenario como este.

 

Que lindo espectáculo llamado atardecer, que paz

y tranquilidad contemplar tanta belleza, respirar tanta vida

y oír al viento y al mar cantar.

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Soledad Enemiga

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Hoy mis días se han tornado grises nuevamente,

Hoy la nubla ha vuelto a tapar mis ojos.

Hoy cuestiono todas las decisiones que he tomado

y  empiezo a sentir arrepentimiento.

 

Mis sentimientos vuelven a estrujarme el pecho,

mi juicio esta alterado, distorsionado. Siento culpa, siento

rabia y el sufrimiento es inmenso.

 

Este sufrimiento no es desconocido, trae a la vida el sabor

amargo de mi corazón hecho pedazos. Trae a la vida mis mayores miedos,

y le da paso a la temida soledad que alguna vez amiga hoy se torna en enemiga.

La segunda piedra.

 

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Punta Hermosa, Lima, Peru

Solo el ser humano es capaz de tropezar con la misma piedra dos veces, y es que es humano y por ende no es perfecto. Sin embargo esos segundos tropiezos son premeditados, pues podemos evitarlos y se igual manera en ocasiones decidimos meternos en el mismo agujero.

Si, habrán personas que quizás nos dirán `’​tu te lo buscaste´o `te lo dije´, pero lo que no saben es que lo hicimos a plena consciencia y aunque nos duela como la primera vez, ese dolor es necesario porque aun no habíamos aprendido lo suficiente. A veces volvemos al mismo lugar dos veces porque sentimos que es necesario, porque sentimos que quedaron cabos sueltos y en ese momento pensamos que estamos haciendo lo correcto.

Puede ser que en el camino nos demos cuenta que al final las cosas no salieron como deseábamos y volvimos a tropezar con lo mismo, pero es gracias a ello que podemos concluir que en efecto ese lugar o ese camino que estábamos persiguiendo no es para nosotros. A veces esa segunda piedra, ese segundo tropiezo aunque nos golpee fuertemente nos despierta, y finalmente señala la dirección que debemos seguir.

Así que no lo tomemos como un error, por que fue por algo que volvimos ahí, fue por algo que volvimos a tropezar con ella… y resulta que la vida nos va a poner en el camino muchas piedras y solo podremos esquivarlas cuando verdaderamente hayamos aprendido  su lección.

¿Eres feliz?

 

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Chiara Orsini

Si les dijera que tengo la receta de la felicidad estaría mintiendo. Por más que muchos quisiéramos, esta no viene en un frasquito mágico ni mucho menos es fácil encontrarla de una manera permanente o conseguir que sea duradera. Yo lucho por mantenerla, aún sigo buscando y creo que es una búsqueda eterna y requiere de un esfuerzo constante.

Es cierto que hay mucho para ser feliz, que a veces somos más afortunados de lo que creemos y sin embargo no nos sentimos completos, no nos sentimos satisfechos, y lo que sucede  es que intentamos encontrar la felicidad en cosas externas y es ahí donde nos equivocamos. A veces nos preguntamos por qué no somos felices si tenemos todo, y nos olvidamos de  buscar en el lugar mas importante de todos, dentro nuestro. En lugar de ello, nos dejamos ir, nos dejamos llevar por el día a día y decidimos conformarnos con la felicidad a corto plazo que dan ciertos placeres.

No es extraño que olvidemos darnos un tiempo para nosotros, un respiro y sobre todo  momentos a solas para reflexionar. Para reflexionar sobre nosotros mismos, para ordenar nuestra mente y priorizar lo que realmente importa en nuestras vidas. Darles peso a aquellas cosas que realmente nos hacen felices, y que logran que nuestra felicidad sea cada vez mas duradera.

Somos seres humanos, a veces nos envolvemos en nuestras propias emociones, a veces dejamos que las adversidades se apoderen de nosotros y nos estancamos, y les damos   tanto peso que no nos damos cuenta que nos estamos quitando tiempo valioso en nuestras vidas. No es fácil ponerle buena cara a todo, pero lo que si es cierto es que los pensamientos positivos ayudan mucho a mantener la calma, a mantenernos estables y a permitir que lo externo no nos afecte de más.

Mi lucha para mantenerme feliz y estable es constante y con los años me he dado cuenta que muchas veces, aunque estemos tocando fondo, solo basta respirar, mirar todo lo que nos rodea y sonreír porque estamos, y porque a pesar de los problemas podemos sacar una sonrisa.

Ya no duele.

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Arequipa, Perú

 

Ya no duele,

ya no duelen los recuerdos,

ya no duelen tus palabras,

ya no duelen tus mentiras,

ya no duele.

 

Ya no duele que no me quieras,

ya no duele que no me hayas sabido valorar,

Ya no duelen tus promesas, aquellas

que no cumpliste, ya no duele que no

me hayas podido amar.

 

Lo que duele es haberte creído,

haberte deseado cuando tu valor

ya se había desvanecido, haber

querido seguir contigo después

de haberme herido. Lo que duele,

es haberme caído en el vacío, y

haberme permitido sufrir por algo

no correspondido.

 

Ya no duele, no duele igual,

te estas desvaneciendo, y estoy

aprendiendo a soltar. Y no, no

me has dejado un vacío.

Cada dia que pasa eres un

recuerdo cada vez mas borroso

en mi vida, y pronto no serás nada

mas que eso.

 

Ya no duele, y cada día soy mas fuerte,

te agradezco, por que sin ese dolor que

me causaste en un principio, no estaría

trazando nuevamente mi propio camino

y no estaria volviéndome en una pieza

de arte. Hermosa, invaluable y

maravillosa.

 

Te agradezco.

 

 

 

 

 

Desapego.

 

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Dejar ir, soltar, desapegarse. Hemos escuchado innumerables veces estas palabras, estas tres palabras que suenan tan simples pueden resultar sumamente difíciles de hacer. Lo que sucede es lo siguiente; desde que somos chicos estamos condicionados a aferrarnos a las cosas, a las personas a todo aquello que consideramos cercano y nos hacen sentir seguros  o parte de una estructura que nos protege. El verdadero problema reside en que nos aferramos tanto a dichas cosas que nos olvidamos de nosotros mismos,  que empezamos a sentir que si sacamos ciertos factores de nuestras vidas todo se va a desmoronar o automáticamente vamos a terminar sintiéndonos solos o abandonados.

Desde niños nos enseñan a amar, nos enseñan a crear lazos fuertes con personas cercanas a nuestro entorno, nos condicionan a un modelo de vida, y de esa manera nos hacen creer que siempre vamos a estar protegidos o tener un colchón de apoyo. Ahora, no digo que este mal, es completamente normal, pero todo se vuelve confuso y difícil cuando nos arrebatan aquello que sentíamos propio, aquello con lo que nos encariñamos tanto y desapegarnos en ocasiones nos resulta casi imposible. Por otro lado, nos aterra tanto hacer un cambio en la estructura de nuestra vida, que decidimos no arriesgarnos y quedarnos sumergidos en la comodidad o la rutina. Creo que el verdadero desafío empieza cuando nos damos cuenta de que las cosas y las personas no perduran para siempre, que todo es pasajero, y que la vida misma tiene una fecha de expiración para nosotros mismos.

Dejar ir algo o alguien que significo mucho para nosotros puede ser sumamente doloroso  y tedioso, porque eso si, apegarse es fácil , pero a ver, dígamosle a un niño que suelte el juguete que tanto amo y veamos cual es su reacción.  Así actuamos con todo lo que la vida nos da y en algún momento tenemos que dejar ir; nos invade el miedo, las inseguridades, y en ocasiones nos desacomoda por completo. No es fácil, pero es importante tener ciertos factores en cuenta. En primer lugar aprender a querernos lo suficiente para no depender de los demás, crear nuestra propia independencia, marcar nuestro propio camino.

En segundo lugar y de suma importancia; las personas no son una posesión, no podemos reponerlas por otras exactamente iguales. Pero podemos llegar a un mayor entendimiento sobre ellas, pues quienes llegan a nuestras vidas tienen un propósito y su estadía a nuestro lado no perdura para siempre.  Por ende cuando se vayan, hay que tener en cuenta que  es por un bien mayor, que todo sucede por algo y que esa persona ya cumplió lo que necesitaba hacer en nuestras vidas.

Tercero y ultimo pero no  menos importante; aquello que soltamos, aquello que dejamos, no tiene por que dejarnos un vacío, al contrario, debería liberarnos por que a fin de cuentas si nos aferramos a algo mucho eventualmente nos hace daño (no podemos tirar de algo que supera nuestras fuerzas y es capaz de tumbarnos hacia abajo). Todo aquello que dejamos abre un espacio dentro de nosotros para experiencias nuevas, para recibir algo mejor, para dejar entrar a nuestra vida nuevas personas, cada una con algo distinto para ofrecer.

Soltemos, dejemos ir , comprendamos que el desapego es lo mejor que podemos hacer por nosotros mismos y no tengamos miedo, afrontemos lo que viene y lo que se va de la mejor manera y observemos como de a pocos vamos creciendo cada vez mas.

Verdadero Amor.

 

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Arequipa, Perú

A veces las personas que más quieres son las que más nos decepcionan. A veces aquellos que pensamos que jamás podrían hacernos daño resultan ser más insensibles de lo que pensábamos. Sinceramente no entiendo como alguien puede vivir con la conciencia tranquila tras hacer sufrir a alguien, tras dejarla/o atrás sin importar que tan destruída/o esté o sin importarle como le pueden afectar sus acciones. Aquel que te quiere de verdad no se va sin mirar atrás, aquel que te quiere de verdad no se va sin antes ayudar a levantarte a del suelo. Aquel que te quiere de verdad, es paciente, escucha, aconseja, y jamás te abandona.

Encontrar el amor transparente hoy en día resulta ser sumamente difícil, la empatía hacia los demás parece ser historia pasada. Hay quienes entran en nuestra vida de una manera pasajera solo para enseñarnos lo que en un futuro no debemos dejar ingresar y para brindarnos las herramientas para volvernos más sabios y más fuertes. Malo o bueno todo aquel que llega en nuestra vida nos deja una enseñanza, y por algo se nos presentan.

Aquellas personas que no supieron apreciarnos, que no supieron valorarnos, no merecen un espacio en nuestra vida y aunque sea difícil hay que soltarlas y dejarlas ir. Y jamás bajo ninguna circunstancia aferrarnos al odio, más bien desearles que en algún futuro aprendan de sus errores y puedan ser mejores personas. Lo que sí debemos hacer es reconocer los diferentes tipos de amor que nos rodean, no pasarlos por alto, y agradecer qué hay quienes jamás nos van a dar la espalda y nos van a tender una mano cuando más la necesitemos.

Cada vez más humana.

 

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Arequipa, Perú

Desde que nacemos nadie nos enseña a como sobrellevar el dolor, el sufrimiento. Creo que hay muchas cosas que no se nos explican cuando somos niños y cuando se nos presentan situaciones que se escapan de nuestras manos y por primera vez se desencadenan emociones desconocidas, no sabemos como manejarlas y pueden llegar a desbordar por todos lados.

Cuando era chica mi solución a los problemas era hacer de la vista gorda, ignorarlos, ponerlos atrás y no pensar en ellos. Yo misma creía que estaba creando un mecanismo de protección y una manera de mantenerme fuerte. Solía creer que no enfrentarlos era la mejor manera de evitar el sufrimiento y seguir con naturalidad mi vida. Sin embargo, de a pocos entendí que lo único que estaba haciendo era cargar una mochila que doblaba mi talla en peso y tamaño y que en un momento u otro eso iba a explotar y me iba a dejar tendida por todos lados. En efecto sucedió, hubo un punto crítico de mi vida en que todo cayo sobre mi, en que todo lo que había enterrado por tanto tiempo cayo sobre mi como una avalancha y empezaron a salir a flote las emociones.

Creo que los dilemas de la vida y por lo que atravesamos nos convierten en las personas que somos hoy en día y que cada uno tiene que viajar por su propia experiencia para darse cuenta de aquello que anda mal y como debemos actuar para solucionarlo. Yo opté volverme de piedra, era la única manera que encontraba de mantenerme estable, pero esa piedra me volvió fría, retraída, y empece a asemejarme mas a un robot que otra cosa. Me equivoqué, y con ayuda externa, logré entender por que me había vuelto así, logre entender lo que causaba reprimir las emociones y opte por dejarlas ir.

Debo admitir que no fue nada fácil, no puedo decir con exactitud cuanto tiempo me tomo sacar todo lo que tenia adentro, y que se posicionaban en épocas remotas de mi vida. Expulse todo lo que tenia adentro, llore, grite, y por primera vez dije en voz alta todo lo que había callado. No fue fácil, eran demasiadas cosas, demasiadas cosas que tuve que desmantelar y asimilar. Era la primera vez que dejaba que todo saliera hacia afuera, que me expresaba desde lo mas adentro y poco a poco fui sacando cada espina y cada clavo que estaban dentro mío clavados.

Cuando por fin dejé todo atrás, cuando ordené las piezas de mi propio rompecabezas, recobre mis colores, recobre mi vida, recobre la importancia de mi voz y reconocí lo que era mas sano para mi. Fue entonces cuando por primera vez obtuve paz, calma y sosiego.   A veces me cuesta no hacerme de hielo para no sufrir, pero luego pienso que aquellos sentimientos me hacen humana, y que si las cosas no se botan en su debido momento se vuelven una carga más. Entiendo que tengo permitido llorar, que tengo permitido reclamar y que tengo permitido pedir ayuda si la necesito.

Hoy ya no sufro hacia adentro, boto todo lo que tengo en su momento, me desahogo y lo dejo ir. Y algo de los que estoy segura, es que si esperamos mucho para tener un duelo sobre algo, este  será más difícil y doloroso. El dolor es completamente natural, es algo por lo que todos atravesamos en un punto u otro y tenemos que experimentarlo para poder crecer como personas y seguir avanzando de la manera correcta en nuestra vida. Es nuestra decisión si queremos seguir sufriendo, o enfrentar las cosas, darles la cara, luchar y salir de ello.

Hoy soy una persona distinta, una persona que entre el caos busca encontrar la calma, o la salida, y a pesar de que el camino se ponga sumamente difícil, tengo la certeza  de que soy capaz de caminar sobre el y sobrellevar las adversidades de la mejor manera. Soy una marea, cambio constante, flujo de emociones, y eso, eso es lo que me hace humana e imperfectamente perfecta.

 

 

Momentos.

 

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Arequipa, Perú

Este fin de semana tuve la suerte de viajar unos dos días a Arequipa, cambiar de ambiente y de clima vino bastante bien la verdad. Yo soy una de esas personas que se puede quedar perpleja mirando a un punto fijo por un largo rato y dos cosas pueden pasar, o ponerme a pensar en temas existenciales o simplemente respirar y estar en el momento. Debo decir que ambas cosas sucedieron, es increíble lo que uno puede llegar a a realizar cuando realmente  esta despierto.

Hace mucho no sentía tanta paz, solo basto sentarme un rato a respirar ,mientras el sol calentaba todo mi cuerpo y miraba ese cielo azul intenso. Habrán sido alrededor de 5 minutos que simplemente deje que todo lo que tenia en mi cabeza se esfumara, inundarme de lo que contemplaba, lo que oía, y lo que en ese preciso momento estaba sintiendo. Nunca me dejo de decir a mi misma lo afortunados que somos, lo afortunados que somos porque vivimos rodeado de vida y de belleza y que tantas veces no sabemos apreciar.  Mi mente se lleno de claridad, un momento conmigo misma me basto para entender estar en el ahora, en el momento, aquí. Entendí algo sumamente importante, y es mas me tome la molestia de al momento de regresar a Lima indagar un poco.

Científicamente, el ser humano tiene alrededor de 60.0000 pensamientos al día y la gran mayoría de ellos son negativos, repetitivos o atados al pasado. Ahora no puedo afirmar cuanta capacidad de memoria tenemos, pero me puse a pensar que si  vivimos sumergidos en recuerdos que nos hacen daño que y que ya no forman parte de nuestro futuro,  intentar revivirlos no es posible, porque que cada momento, cada recuerdo, son únicos e irrepetibles y jamás producen el mismo sentimiento. Hay recuerdos que son lindos, no digo que hay que exterminarlos, pero no podemos vivir atados a ellos. Todos los días se nos da un nuevo comienzo, un nuevo comienzo para construir algo, para crear momentos distintos, para generar nuevos sentimientos y sensaciones.

Porque nos cuesta tanto realmente vivir el presente, sin ataduras y disfrutar de la simpleza de las cosas. Porque dejamos que nuestra mente divague hacia pensamientos innecesarios, que evitan que nos enfoquemos en el ahora. Y la verdad es que contaminamos tanto nuestra mente que empiezan a salir a flote los sentimientos de angustia, estrés, etc. Aprendamos a dejar que  nuestra mente respire, y si la vamos a inundar que sea positivamente. No vivamos amarrados al pasado, porque ya no esta, porque lo que paso se fue, y porque la vida se sigue de una manera y es hacia adelante. Dejemos de repetirnos cosas que sabemos que nos hacen mal, porque no tiene sentido seguir buscando la quinta pata al gato. Descansemos de tanto pensar, llenemos de claridad. Vayamos a ver el mundo con otros ojos y cultivemos momentos que valgan oro, al final no se trata de la cantidad si no de la calidad de  cada uno de ellos.

Mi Ángel.

 

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Hace un tiempo me dijeron que intentara narrar algo con cada foto que tomará o que compartir. Hoy lo hago y le escribo a mi abuela, a mi mamama, a mi segunda mamá. A la mujer que dio a luz a la persona que me daría la vida y gracias a ello hoy estoy acá. No necesita ser un día especial para escribirte porque todos los días vividos contigo son mágicos.

Yo sigo creciendo a tu lado, viviendo bajo el mismo techo desde que nací y eres una de las mujeres que mas admiro. Son momentos hermosos los que hemos compartido, y lo son cada día que pasa y  despierto a tu lado. Me meciste  cuando era bebé y lloraba sin cesar, me cuidaste desde que aprendí a dar mis primeros pasos. Me enseñaste la fuerza de ser una mujer  independiente y sacar a tus hijos 6  adelante a pesar de las adversidades.

Atravesaste junto a mi los momentos mas difíciles de mi vida y aun lo sigues haciendo. Sin importar los años que tenga, se que siempre vas a estar para arrullarme cuando me sienta mal, cuando este pasando por un mal momento y se que harás todo lo posible para sacarme una sonrisa. Eres un ángel, mi ángel, y aun que hallan días en los que no conversemos mucho, solo con mirarte se me iluminan los ojos, por que veo a una mujer hermosa por dentro y por fuera, una mujer fuerte, llena de amor, llena de luz, llena de sabiduría.

Tu inteligencia es una de las cosas que mas me sorprende, tanto como para afrontar todo lo  que has afrontado, y claro porque eres como una enciclopedia abierta. Siempre se a quien acudir cuando me intrigan saber cosas tan extrañas como nombres de plantas, juegos de palabras, o algún hecho histórico remoto y bastante lejano a mi época. Y es que has vivido tanto, has visto como ha evolucionado todo un mundo, toda una sociedad, y te has sabido aclimatar a los cambios que vienen con ello.

Me pongo a pensar y me parece increíble lo que debe sentirse haber vivido tanto, y sobre todo haber evolucionado junto con todos los cambios sociales, políticos, culturales y tecnológicos que nos llevan a la actualidad, a esta nueva era que es radicalmente distinta a cuando eras joven o niña.

Me encanta cuando hablas de tu pasado, cuando me cuentas tus historias, cuando hablas con ese brillo en los ojos y cuando en ocasiones te has emocionado hasta las lágrimas o hemos llorado juntas. Te amo, y espero tenerte a mi lado por un largo tiempo más, y que esos ojos celestes que me miran con ternura no se apaguen nunca.