S ol e d a d

 

IMG_7926
Kaya, Lima

La soledad no es nada mas que el no saber estar tranquilo con uno mismo. Creo que no hay mayor logro que conocerse a uno mismo, entenderse, reconocer nuestros defectos, nuestros problemas, así como también nuestros valores y virtudes. No es sencillo poder estar en plenamente en paz con uno mismo cuando nos encontramos sin nadie alrededor, cuando nos vemos solos en la oscuridad; y esto sucede a menudo porque nos hemos acostumbrado a siempre estar acompañados, a no ser independientes, a tener la cabeza llena de cosas absurdas y banales y no dedicarnos un tiempo para verdaderamente ver hacia adentro y ver quienes somos, que anda mal y que no.

La soledad no es enemiga, la vemos de ese modo porque muchos le tememos. Pero en realidad es esta la única que permite  que verdaderamente veamos con claridad. Que miremos nuestros problemas desde la  perspectiva que más pesa  (la nuestra), que no nos dejemos guiar por otros hacia caminos equivocados o que aprendamos a resolver las cosas por nuestra cuenta, a no arrastrar a los demás dentro de nuestra propia crisis y que a  aprender a superar los obstáculos solos, haciéndonos fuertes cada día más.

Hace poco leí en un libro algo sobre ello; este decía que  el que se encuentra solo quizás exista más, y esto porque esta justamente solo consigo mismo, porque vive su vida centrándose más que todo en él y porque el aprender a estarlo sin sentirse mal es un logro que sin lugar a dudas muchos deberíamos alcanzar. Ahora, con esto no quiero decir que uno se tiene que aislar, que la felicidad no es bella cuando es compartida, que la compañía de los que te estiman y te rodean no es valiosa, que poder fiarse de alguien y tener un hombro siempre que uno este mal no es necesario. Uno tiene que estar bien y en paz solo y acompañado, el que no sabe estar en calma de una manera u otra tiene aún mucho por  trabajar.

En efecto, no es un trabajo sencillo, la soledad puede inundar de tristeza y desesperación a todo quien que todavía no se conoce por dentro, a quien todavía teme lo que se encuentra dentro de su mente y le faltan agallas para enfrentarla y sobre todo al que todavía no se ha dado el tiempo para hacer una introspección hacía adentro. No nos olvidemos que todo parte de uno, que primero se tiene que estar bien y tranquilo con uno mismo para así poder tratar con el resto. Se irradia de adentro hacia fuera, no hay otra manera, y esa soledad temida es necesaria de enfrentar y entender para nuestro propio desarrollo como seres humanos.

Un Libro Abierto

,

img_0767
Bali, Indonesia

Hace un año me encontraba yo en Argentina. Llegué decidida a empezar una nueva vida, lejos de mi casa, mi familia, mis amigos y estaba segura que era ahí donde pertenecía. Tuve una época tras salir de mi país por primera vez (un período de 6 meses en Australia) de agarrarle una especie de resentimiento a Lima. Y resulta que al salir de mi zona de confort y la burbuja en la que me encontraba, desperté en un dos por tres y abrí los ojos por completo. Al volver a mi ciudad nada era lo mismo.  Uno se va pero el tiempo sigue su curso, nada se detiene, todos siguen con su vida y claro es natural. En realidad no era lo mismo porque el tema era que yo había cambiado,  era otra y eran muchas las cosas que me empezaron a  molestar y  sacar de lugar. Aquel ambiente hogareño que en algún momento era mi muralla contra todo, se derrumbo y se volvió en algo detestable e imposible de tolerar. No aguantaba la misma rutina, la misma mentalidad, la indiferencia de las personas que me rodeaban y  las críticas de los demás. Sentí que tenía salir cuanto antes o me iba a terminar ahogando y en efecto eso  fue lo que hice.      

Muchos me preguntan por qué volví de Argentina (porque ni locos ellos volvían) o por que quizás no me quede en Australia cuando estuve allá. Y yo respondo lo siguiente: Todo en esta vida tiene su momento y su tiempo, todo sucede por algo, todo llega cuando tiene que llegar y se va cuando tiene que irse. Yo salí de mi ciudad natal como si alguien me estuviese persiguiendo o empujándome a que me vaya cuanto antes, pero  lo que sucedió fue que partí llena de inseguridades, cargada de problemas y fui arrastrando todo aquello conmigo. Y con esto no quiero decir que estando afuera todo fue horrible, al contrario, aprendí a ver el mundo con otros ojos, madure de golpe y cambié radicalmente en varios aspectos de mi vida. Sin embargo, aun habían cosas que acomodar y no estaba segura de mucho, así que opte por cumplir mis 6 meses en Australia y volver a Lima. ¿Me debí quedar? Tal vez. Pero no lo hice y uno no vive pensando en lo que no hizo o en lo que “hubiese pasado si”. Yo volví a Lima y aunque estaba sumida en una severa confusión, rápidamente decidí que si bien no me había quedado en Australia entonces me iba a Argentina donde por lo menos estaba fuera de mi casa. Volviendo al grano, estuve 5 meses en Argentina y fue la metida de pata más grande que pude haber cometido. Yo no me encontraba bien emocionalmente y me embarque nuevamente a vivir una vida de “adulta” prácticamente sola en un país totalmente ajeno al mío.

Al comienzo todo andaba bien, pero a medida iba avanzando el tiempo, empecé a vivir una vida  de robot, en modo automático y solo me encargaba de las responsabilidades de la casa, los estudios, las cuentas etc. Me aislé por completo y todas esas inseguridades y problemas que venía cargando me sumieron en una soledad y en una depresión terrible. Al cabo de un tiempo llegó el punto en el que ya ni me reconocía, no sabía quien era. Estaba totalmente fuera de mí, totalmente perdida y me volví introvertida, callada, hosca, huraña. Me perdí por completo y de pronto habían pedazos de mi esparcidos por todos lados y no tenía idea de como juntarlos nuevamente. Sin embargo, algo tenía claro, de alguna manera u otra tenía que reunir esas piezas y recuperar esa persona que se había quedado extraviada en algún lado y recobrar esa luz dentro mío que cada vez se iba extinguiendo mas. Ahora, esto que cuento es bastante personal y siento como si estuviera aireando una parte muy  íntima de mi vida, pero he decidido abrirme por un motivo en particular.

Sé que no soy la única persona que se ha perdido, que se ha dejado ir, que ha tocado fondo. Sé que como yo hay varios y creo tener un punto de vista que quizás pueda ayudar a unos cuantos. Yo  decidí volver a Lima por mi cuenta, decidí regresar al nido donde habían nacido todos los problemas y enfrentar uno por uno. Empecé con una psicóloga y comencé una terapia que hasta el día de hoy llevo y no estaría donde estoy ahora si no fuese por ello. Hoy por hoy veo todo muy diferente a como lo veía antes, pues lo que me hacia odiar el vivir aquí, en este país, no era nada mas que mi mente cuadriculada, llena de inseguridades  y  la fuerte idea ceñida de que la sociedad en la que vivía era lamentable y que tenía que salir cuanto antes por que me estaba arrastrando con ella. La cuestión es que después caí en cuenta que en realidad uno solo se deja absorber por ella, uno solo se cierra dentro de esas ideas, uno solo se queja de todo aquello y a pesar de eso no hacen nada al respecto y siguen metidos en el mismo embrollo. Si de verdad están cansados de la vida que llevan, entonces cambien hábitos, conozcan gente nueva, hagan cosas diferentes, armen planes distintos y verán que estar tranquilo y bien donde quiera que estén es posible siempre y cuando tengan las cosas claras y elijan no ser un borrego mas del resto.

Dejen ya de quejarse tanto, dejen ya de hecharle la culpa a todo lo que los rodea. Empiecen a darse cuenta que todo parte de uno y de que tan fuerte sea su voluntad. Abran su mente esquematizada, aprendan a vivir a su gusto, hagan lo que les plazca, dejen de hacer cosas por obligación, dejen de darle tanta importancia a la opinión de los demás. Armen su vida como quieran, encuentren personas afines a ustedes, rompan con la rutina y verán que estar a gusto con su vida no es una tarea tan difícil. No se agobien mas, somos nosotros los que nos ponemos esa carga. Yo la deje ir, la solté. Cambié mi vida 180 grados, empecé a hacer cosas que nunca creí que haría, me abrí con personas totalmente nuevas y deje que entraran en mi vida. Hoy en día estoy más tranquila de lo que nunca he estado en mi vida y cada vez más cerca de ser aquella persona que anhelo. Por ahora me encuentro acá, estudiando. El futuro no se que me deparara, pero yo no vivo corriendo ni pensando que será de mi mañana, hoy estoy tranquila donde estoy y vivo nada mas y nada menos que en el presente.

Abstinencia

 

IMG_6204
Oxapampa, Perú

 

Me tiemblan las manos, me tiemblan los pies. Olas de calor invaden mi cuerpo y se disipan para darle paso al frío que comienza brotar desde adentro.

En un laberinto inmenso se encuentra mi mente, adentro no hay paso para ningún razonamiento. Dentro tengo varios cables cruzados que se dirigen en direcciones opuestas. Los delirios cada vez se muestran con más lucidez y las miradas del resto se posan en mí.

Veo negro, todo se encuentra  nublado, la confusión de los hechos me angustia y los mareos, como las olas del mar, suben y bajan sin cesar. Adormecidas se  encuentran partes de mi cuerpo y ponerme de pie para caminar resulta una tarea imposible de realizar.

En este momento no se quien soy, en este momento no se donde me encuentro. Una nube inmensa cubre cada espacio dentro de mí  y la capacidad de pensar o hablar se va reduciendo a cero.

El barullo de la gente se mezcla volviéndose excesivamente fuerte e imposible de tolerar. Ya no aguanto más estar dentro de este cuerpo, grito en silencio para que estos sentimientos me dejen paz, los  cuales se han vuelto un terrible tormento. 

Siento miedo, desesperación, y  ofuscada estoy con cada sensación. Me encuentro desconcertada, sola, abandonada. Quiero huir mas no se a donde, ni  que tan lejos  serán capaz de llevarme mis pies.

De pronto siento que floto, siento que estoy a unos segundos de desvanecerme y desplomarme sobre el suelo, pero me esfuerzo por mantener vivo mi intelecto e intento no pensar en ello.

Cruzo mis brazos, cruzo mis pies, miro hacia abajo y en calma espero que  de a pocos me deje tranquila todo aquello  que siento, pues no son nada mas que el producto de una mente totalmente desorbitada y  fuera de  lugar.

Vivir Ahora.

_MG_0165.jpg
Máncora, Perú

Cuantos de nosotros hablamos del futuro. Cuantos de nosotros vivimos mirando solo hacia adelante por el hecho de pensar que el mañana vale mas que cualquier cosa y por alguna razón el “que pasará” esta constantemente sumido en nuestros pensamientos como prioridad. El futuro no es tan solo que el fruto de lo que haces hoy, es algo que aún no ha llegado y no podemos tener la certeza de que es lo que va a suceder o donde vamos a estar en “Veinte” años más. La cuestión es, que como la vida misma, el futuro es impredecible, nunca sabemos que va a pasar y ni siquiera sabemos con seguridad si seguiremos acá. 

En una fracción de segundo todo puede cambiar, transformarse, girar en otra dirección y es por ello que no podemos vivir pensando en algo que aún no ha ocurrido y que no hay ninguna verdad absoluta sobre lo que va a suceder después. Vivir pensando en ello no es vivir. Es apostar la vida a situaciones que probablemente se desviaran hacia otro lado o simplemente no ocurrirán y junto con ello  llegan  mas desilusiones de las que podríamos haber imaginado. La vida se vive hoy, en el presente. Se vive durante los momentos en los cuales uno esta despierto y consciente y abierto a lo que esta te trae. Justamente los instantes que ocurren ahora (en el presente) son los que realmente valen.

Nada dura para siempre, nada es eterno. ¿Dónde estaremos mañana? No lo se, pero vivir en base a pregunta no tiene sentido. Uno tiene que vivir aquí y ahora, aprovechar lo que tienen ahorita y lograr estar tranquilos  y felices siempre que puedan mientras estén despiertos. No hay otra manera de vivir. Hacia atrás no hay nada, lo que pasó, pasó y no hay un “y que hubiera pasado si..”  no existe, porque no sucedió, no hay marcha atrás, y al final todo sucede por algo (lo que pasó y lo que no).

Aferrarse a las cosas, personas o situaciones del pasado no hace mas que tenernos estancados en algún lugar y atarnos hacia abajo. La necesidad de dejar ir lo que sucedió es enorme, pues si no lo hacemos nos volvemos esclavos de nuestros propios pensamientos y es imposible continuar viviendo con la mirada hacia otra dirección. El pasado ya no esta más, lo que sucedió, sucedió por alguna razón e intentar descifrar el porque a veces no tiene sentido. La vida juega en contra muchas veces,y si, quizás nos cueste entender la razón. Y al final  lo único que hay que entender es que lo que sea que haya ocurrido no tiene vuelta atrás y en efecto tiene su razón de ser; y hoy aquellas experiencias pasadas son lo que nos forman como somos y  sin lugar a dudas dejaron una marca en nosotros. No  existe un futuro cierto y no existe pasado alguno que merezca que nos anclemos a el y no dejarnos avanzar. Solo existe hoy, solo existe la persona que eres ahora, que respira en este momento, y que vive aquí junto con otros millones de seres más.

 

M i ss i n g

 

_MG_8233
Late Punta Hermosa, Lima [Sepia]

Por más conversaciones NO banales y muchos libros más. Con esta frase escrita en el marcador que llevaba el libro que alguien muy especial me regaló, inicie mi lectura a través de varias páginas que ya llevaban en los márgenes algunas anotaciones suyas (algo que yo también suelo hacer). Con lápiz en mano iba agregando y complementando esas frases escritas en los lados y las acotaciones de esta persona  única y diferente, con una visión completamente transparente. Inicio esta entrada con esta breve introducción para agradecerle por obsequiarme uno de los mejores libros que he leído y me llevo a escribir sobre ello.

“Missing” escrita por Alberto Fuguet, es una historia basada en hechos reales y un increíble relato el  cual describe a la perfección lo fácil que puede resultar perderse u extraviarse, irse de uno mismo, sentirse solo, abandonado y acabado. Muchas veces, nosotros mismos somos los que buscamos desaparecer por decisión propia, pues al sentirnos agobiados, atado y cansados surge la necesidad de hallar una vía de escape. Son distintas las definiciones que podríamos darle al término de “perdido”. Hay quienes se pierden por necesidad, por que lo desean, y perderse no es necesariamente malo; al contrario, el que se pierde y se encuentra, ha logrado algo, ya no es el mismo y puede armar el rompe cabezas que quizás por mucho tiempo estuvo desparramado por todos lados, recuperando así el timón de  su vida. Hay muchas personas que deambulan sin rumbo, que no se sienten a gusto donde están y e ahí la necesidad de escapar. Tristemente también existen aquellos que no pueden rehacer su vida ni continuar avanzando y se quedan estancados dentro de una vida sin color y sin sentido.

Las cosas pueden salir mal una y otra vez, nos podemos encontrar envueltos dentro del mismo lío, y si, aunque cueste a veces seguir intentando, no cabe duda que aquel que persiste y se sigue levantando, en algún momento logra  acomodar las cosas y todo empieza a mejorar . “Missing” es un libro realmente conmovedor, un libro que habla de valentía, de situaciones impredecibles que suceden en la vida, de los errores y las equivocaciones. La soledad es descrita de una manera diferente, pues quien consigue estar solo y en calma, se da cuenta de lo mucho que importa estar con uno mismo y que en ocasiones solo en uno se puede confiar. Existen lazos o relaciones que pueden ser tóxicos, que solo te atan, te tiran hacía abajo y si no se cortan te terminan arrastrando. Fuguet pone mucho en evidencia el comportamiento de las personas. Resulta fácil hacer prejuicios de alguien por su pasado, pero que tan abiertos estamos a no juzgarlo por ello y centrarse en lo que aquella persona es hoy. Intentar escucharlo, entenderlo y tomarlo como ejemplo de reivindicación, de cambio, de fuerza; pues el que mete la pata, el que se equivoca, el que sufre, es el que después tiene mucho para enseñar.

Si uno se “pierde”, se va o se escapa y no lo buscan las personas que en teoría son importantes , entonces la cruda verdad es que nunca lo fueron , es que no les importas  y por ello uno descubre quienes valen y quienes no. Y si se preguntan por que alguien desapareció de sus vidas, analicen la situación, pues no esperen que estén atrás suyo cuando ustedes mismos no demostraron el mínimo interés por encontrarlos. A esas personas (quienes restan en lugar de sumar), aunque duela, hay que dejarlas ir, por que no hacen más que causar daño e inundar a uno de pensamientos que no llevan a ningún lado.

El libro narra perfectamente esa sensación que muchos sienten o han sentido, esa inconformidad con uno mismo, esa angustia de no sentirse querido , esa desesperación de no saber quien eres ni hacía donde vas y la necesidad de alejarte de todo aquello que te hace mal. La vida quita y también da; es la vida misma una caja de sorpresas, no sabemos nunca quien entra y no sabemos nunca quien se va. Nunca sabemos quien va a llegar a nuestras vidas para cambiar nuestro mundo por completo y enseñarnos a ver a una realidad totalmente diferente a la nuestra. Es este un libro de descubrimiento propio, de subidas y bajadas, de sentimientos y emociones, de perderse, de hallarse, de volar lejos, de independizarse, de aprender a valerse por uno mismo y rehacer de a pocos una vida accidentada por  algo mucho mejor. Nadie se va sin ningún motivo, nadie se pierde si no es por algo, nadie se escapa por que sí. Siempre hay algo atrás y al final lo que importa es conseguir reencontrarse con uno mismo, encontrar un camino, un lugar y personas con las que realmente valga la pena estar.

Yo particularmente me he sentido así en más de una etapa de mi vida y se que el perderse es inevitable. Pues para poner todo en orden, lograr descubrirse a uno mismo y formar un camino, es necesario extraviarse una que otra vez. Todo reside en aceptar que en efecto algo anda mal y proponerse a cambiar todo lo que sea necesario para seguir avanzando. Y entiendan que no existen incomprendidos, simplemente hay personas particulares las cuales necesitan abrirse, buscar, mirar más allá de las apariencias y tener la certeza de que como ellos hay un millón.

Gracias Fuguet por poner en letras  lo que hoy por hoy muchos  atravesamos o sentimos, y  por permitirnos entender que por más borroso que divisemos el camino, en algún punto se llena de claridad. TODOS tenemos derecho a perdernos y cada tanto escapar.

Despertar .

[AUSTRALIA] : Abriendo la mente.

12079903_10153071572751576_2329512342006956629_o
Cairns, Australia, 2015

A la turbulencia de un viaje sorprendentemente extenso, se le sumaron las horas de cansancio de un horario ajeno al que desde antaño venía viviendo.

Bajé de aquel avión, pavorosa y llena de miedo. Ansiosa y eufórica, completamente deseosa de iniciar aquella aventura que  cambiaría mi vida por completo y expandiría todos los horizontes de mi mente.

Al primer mundo llegué, desde un país totalmente atrasado en una gran variedad de aspectos. Pisé entones, por primera vez, esa tierra en donde todo funciona a la perfección. Y por primera vez sentí que estaba viviendo dentro de un folleto o en el interior de una postal.

Me costaba creer que todo en aquel lugar era tan calmado e increíblemente ordenado. El ambiente estaba cuidado y sin ningún rastro de daño o contaminación. Perpleja quedé ante ese país tan grande, en donde todo era bello y en donde me invadía una calma y serenidad completamente desconocidas dentro de mi.

Mis ojos se abrieron como dos faroles cuando con el paso del tiempo iba descubriendo la simpleza y la belleza entre tanta naturaleza. Las maravillas de aquel lugar lejano me habían estado esperando, brillantes, exóticas, listas para atravesar mi mente y entender que en realidad el mundo debería tener un funcionamiento  diferente.

El carisma de las personas y su soltura al comunicarse con los demás contagiaban a cualquiera que se cruzase por delante. Y fue ahí donde entendí que el respeto y la confianza  son la base de todo y que al que se le educa desde niño en su camino, aún cuando sea viejo no cabe chance que se aparte de él.

Fueron los lugares mágicos que visite los que se robaron cada latido de mi corazón. Fueron las noches estrelladas y fugaces que me hicieron volar hacía otra dimensión. Fueron esas aguas cristalinas y puestas de sol de ensueño que pintaron mi vida de colores y poco a poco en mi iba floreciendo algo que antes no existía.

Una luz salió de mi interior, un sol diferente, un sol dichoso, lleno de sosiego y gozo. Encontré en los lugares mas remotos personas con una misma visión que yo, y con el paso del tiempo fui creando lazos que hasta hoy siguen vigentes aunque estemos en dos polos totalmente diferentes.

De un portazo abrí la mente, me nutrí de todo lo que se encontraba en el ambiente y de aquella cultura sorprendente. Aprendí lo que en ningún otro lado hubiera podido aprender y cambie mi forma de ver y ser abruptamente.

Viaje a un lugar indudablemente especial y me enamoré de aquel sitio en particular y del mundo en general. Aprendí a apreciar todo lo que tenía y a agradecer por ello cada día. Era casi irreal sentir tanta tranquilidad de la cual había carecido durante tantos años de vida.

Seis meses volaron de repente, seis meses que me transformaron completamente. El regreso fue más duro de lo que esperaba. El tiempo pasa mientras uno no esta y sin embargo todo sigue igual. Nada ni nadie se detiene, pues el tiempo sigue su curso naturalmente.

Quizás no fue el lugar, aunque por alguna extraña razón fue ahí en donde deje aquella niña mimada y acomodada y volví totalmente cambiada. Fueron  varias cosas las que comprendí en ese continente al dejar atrás aquella vida, aquella  rutina que no hacía mas que producirme angustia.

El mundo es gigante y nosotros una pequeña porción de la cual formamos parte. Somos diminutos ante tanta magnificencia y en comparación a todo lo que nos rodea. Por ello comprendí la necesidad de expandir los límites de la mente, romper con las barreras, atravesar cordilleras y descubrir que mas allá, en algún lugar, esta esa paz mental que tanto uno anhela encontrar.

Al final las limitaciones nos las ponemos nosotros mismos y realmente no solo es posible, sino necesario despertar. A partir de allí no fui más una oveja  del corral. A partir de allí, deje de darle tanta importancia a las opiniones de los demás. A partir de allí aprendí a ser completamente transparente e intentar transmitirlo con el resto de la gente y de no juzgar a nadie por sus antecedentes.

En aquel país dejé una parte mía y volví con lagrimas deslizándose a través de mis mejillas. Dejé atrás aquella vida de ensueño y volví con un andar distinto y una manera diferente de observar todo lo que tenia en frente. Hoy, llevo siempre los recuerdos  de todo lo vivido y aprendido y se con certeza que muchas veces uno tiene que escapar para poder mirar con claridad y encontrar a esa persona que en algún momento se extravío dentro de su propio cuerpo.

Esto También Pasará ..

 

_MG_8215
Punta Hermosa, Lima

Esta frase llego a mi conocimiento no hace mucho. La llevaba tatuada el coordinador de la carrera que llevo . Entre diversas conversaciones a lo largo del ciclo apareció  el tema de los tatuajes y el llevaba uno en el brazo que decía “Esto También Pasará“. Me intrigo y le pregunté a que se debía y el me lo explicó con una una historia.

Existe una leyenda antigua de un rey el cual quería fabricarse un anillo con un mensaje valioso y un sirviente suyo, ya anciano,  le dio un papel diminuto para que lo pusiera dentro de la joya (sin embargo le pidió   que no lo leyera aun). El Rey le hizo caso y eventualmente se olvido que lo llevaba puesto, y de esa manera continuo con su mandato. En resumen, se desató una guerra atroz y el rey indefenso y con una gran falta de confianza  en sí mismo  casi pierde la vida, de pronto bajo la mirada y leyó el mensaje oculto que ahí estaba y este decía “Esto También Pasará”. Y así sucedió , aquella situación pasó, el rey se salvó, recuperó todo y gobierno largos años en serenidad siendo adorado y querido por todos. Sin embargo, más adelante, entre tanta fama y gloria, se olvidó por completo del anillo, y de lo que en realidad quería decir esa pequeña frase compuesta por un par de palabras que se hallaba dentro suyo. El sirviente, varias veces intento que nuevamente lo leyera  y que entendiera su significado de lleno. Sin embargo, el Rey no veía como esa frase se relacionaba con su estado actual,  se sentía invencible y victorioso, pero era tanta la insistencia de aquel sirviente que entre halagos y griteríos finalmente decidió  bajar la mirada y al leer lo que dentro de su anillo llevaba > “Esto También Pasará”.< … al Rey lo invadió  un gran silencio y serenidad y esta vez lo capto todo. 


Quizás hay partes  que no sucedieron tal cual, el cuento no lo recuerdo con claridad, pero el significado me quedó  perfectamente claro. Absolutamente todo es pasajero, ya sea bueno o malo. No siempre vamos a estar bien y a su vez no siempre vamos a estar mal. Nada es eterno, nada dura para siempre y creo que la vida misma es el mayor ejemplo de eso, pues todo tiene un inicio y un fin. Absolutamente todo lo que sucede, eventualmente pasa (ya sea en un largo o corto periodo de tiempo) y todo en un abrir y cerrar de ojos puede cambiar, transformase y con facilidad tomar otro curso u otra dirección. Por ende, aprovechemos al máximo aquellos momentos de gloria, de felicidad, de estabilidad, por que la cuestión es que no tenemos la certeza de cuanto tiempo van a durar. Y como el Rey, cada vez que nos sintamos hundidos, derrotados o tumbados pensemos en este sirviente de gran sabiduría que nos dice con seguridad: “Esto También Pasará”, y que solo la turbulencia lleva a la claridad. Día a día lleven esto como un recordatorio, y cada vez que se encuentren mal, entiendan que la vida es un vaivén y que todo, ya sea bueno o malo va a pasar. La vida no se detiene, sigue avanzando, y nosotros tenemos que seguir avanzando con ella, tomando todo lo que se nos presente en el camino.

Leyenda : El anillo del Rey

Rutina ‘

 

_MG_8449.jpg
Caballeros, Punta Hermosa (Lima- Perú)

Se levanta golpe de 7 o un poco antes en las mañanas, dependiendo la hora que tiene que partir para ir a estudiar. Se pone lo primero que encuentra, desayuna poco o nada, el apetito no es mucho al alba, toma sus anti depresivos. Maneja en promedio una hora hasta el destino. Llega a sus clases, acaba generalmente temprano. A veces sale cansada, a veces no. A veces almuerza fuera, a veces no. A veces se queda por la zona para hacer algunos recados. Vuelve a su casa generalmente a las tres, a esa hora almuerza. Hace sus quehaceres, no le gusta dejar nada a último momento. Termina, fuma un cigarro, de hecho fuma mas de lo que quisiera, es la ansiedad tanta que no la deja en paz. Intenta relajarse, enciende el televisor, nada que ver, no es muy afanosa de las series o películas contemporáneas. La apaga. Toma la computadora, escribe, quisiera escribir mas, abre el documento del libro que esta escribiendo, no se inspira, lo cierra. Intenta en cualquier espacio leer, pero es tanta la carga de cosas por hacer que le impide dedicarle el tiempo que desea. Sale de su casa, merodea por el barrio, visita un par de amigos. Golpe de 7.30 vuelve, sale a hacer deporte, es lo único que logra de alguna manera calmar esa ansiedad que la atormenta. Llega a su causa exhausta, se baña, toma sus pastillas. En el lapso de tiempo en el que logra conciliar el sueño piensa desmedidamente en la sociedad absurda e injusta que la rodea, en el sistema, en que quizás no nació en la época correcta, en que muy pocos la entienden y que proviene de otro planeta. Se duerme profundamente hasta el día siguiente para repetir aquella rutina que por momentos disfruta pero al mismo tiempo la agota. La agota mas que todo por los pensamientos desmedidos que atormentan su mente. Y todas las semanas son básicamente  iguales, aunque últimamente busca romper con aquella vida sistemática de robot y hacer cosas diferentes.

Los fines de semanas sucede básicamente lo mismo, sale un día , pero nunca entiende la banalidad ni el sentido de esas noches efímeras y al día  siguiente es un ser que repudia lo que fue. Un ser que se deprime mas de la cuenta y que detesta dejarse absorber por aquel círculo  vicioso. Piensa constantemente que no esta en su lugar, que su vida debería unos 180 grados, que quisiera dejar su país, corrupto, injusto, y lleno de prensa amarillista y noticias lamentables. Sin embargo, por ahora entiende que le toca estar acá, pero sabe con seguridad que más adelante saldrá  de aquello que considera una jaula.

A veces esta bien, a veces esta mal, a veces se apega mucho al pasado y lo recuerda con tristeza y en ciertas ocasiones con felicidad. Su vida ha cambiado, ella ha cambiado, no es la misma. Ha adquirido otra sensibilidad, otros ojos para ver a su alrededor y apreciar lo que la rodea. Su grupo de amigos se va ajustando y reduciendo, pero va descubriendo personas que van en serio. De su vida salen y entran muchos, y de todos aprende, aunque más de uno esté  sólo de pasada y la lastimen más de la cuenta . Es más feliz de lo que era antes, pero aún queda mucho por hacer, lograr, alcanzar y sobre todo controlar  aquellas emociones que muchas veces desbordan por todos lados. Odia la rutina, odia sentirse parte del montón, pero en el fondo sabe que no lo es, en el fondo sabe que tiene las cosas claras, donde quiere y donde no quiere estar. Simplemente debe detenerse a pensar y realmente empezar a hacer todo aquello que desea o evitar a como de lugar aquello que repudia. No desconfía de sus capacidades, por más de que se considere un sube y baja de emociones y tenga una mente demasiado pensante. Es una persona más dentro de miles, una con su propio mundo, una con sus propias vivencias y experiencias. Logrará lo que se propone, pero es cuestión de tiempo, todo siempre lo es y llega cuando tiene que, en el momento preciso y tal vez menos esperado.

Empatía

_MG_8293
Caballeros, Punta Hermosa
Muchas veces decimos que sabemos mas de lo que se cree pero en realidad creemos mas de lo que sabemos. Pensamos tener todo claro y en realidad cometemos un grave error, porque lo único que logramos es sentirnos superiores al resto o que aquello nos juegue una mala pasada. Siempre hay que estar abierto a los consejos u opiniones del resto, no podemos vivir suponiendo que somos perfectos y que no necesitamos nada ni a nadie diciéndonos cosas que a la larga son para nuestro bienestar. Hoy en día, la falta de empatía es tan grande que a muchos les cuesta ponerse en los zapatos de otros, dar un par de pasos e intentar comprender de lleno a la otra persona. Hay quienes lamentablemente son mas sensibles o susceptibles que otros y eso es un hecho. Criticar a otros y agredir sin antes pensar es fácil, el trabajo difícil es verdaderamente reflexionar en que probablemente sea uno el que esta o estuvo mal y que antes de lanzar piedras deberíamos atarnos las manos y meditarlo mas de una vez. El orgullo, egoísta y vanidoso, muchas veces no nos deja ver, ciega y luego sin darnos cuenta quizás, terminamos haciendo mas daño de lo que pensamos.
Podemos decir que somos grandes, que ya no somos niños, pero muchas veces nos comportamos como tal, y nuestro razonamiento se ve alterado simplemente por no pensar antes de hablar o no tomarnos unos minutos para reflexionar antes de actuar. Si decimos que somos grandes entonces comportémonos como tal; analicemos la situación una, dos, tres veces si es necesario y démosle la vuelta 180 grados para verla desde otra perspectiva.
Cada quien tiene su propio mundo interno y uno puede muchas veces estar equivocado y terminar agrediendo al prójimo inconscientemente sin darnos cuenta que tal vez somos nosotros los que estamos mal a quien nos dirigimos. Quizás, a veces tenemos razón, pero no por ello quiere decir que todo lo que pensamos sea correcto y que no tenemos la culpa de nada. Siempre hay dos lados, dos historias, leamos la nuestra, leamos la del otro. Solo así verdaderamente podremos construir una critica constructiva acerca de cualquier situación y podremos evitar no crear una bola de nieve que crece sin sentido alguno.
Aquí no existen santos, el que no tenga pecado que tire la primera piedra. No somos perfectos, nadie lo es, dejemos ese orgullo, aprendamos a ser mas sensibles, intentemos comprender de lleno al otro, no nos llenemos de odio ni de ira porque al final es aquello lo que nos envenena y nos termina lastimando a nosotros mismos y al resto,

Rompiendo la Corteza

 

_MG_9189
Costa Verde, Miraflores, Lima

 

Y de pronto dejo de sentir. 

De pronto se volvió de piedra.

Se lleno de ira y se hundió en tristeza.

Y la niña  que alguna vez fue, quedo

extraviada, en algún lugar lejano

de su pasado.

 

En un abrir y cerrar de ojos todo cambio, 

todo se transformo. Eligio entre sufrir

y no, y opto por ponerse una barrera, opto

por no dejar que nadie ni nada mas traspasara 

su dureza y que nadie mas la hiera o devalue la

importancia de su existencia.

 

Y fue así que eligió ir por la vida. Viviendo,

mas no existindo. Actuando como mecanismo,

poniendo su vida en piloto automático y

evadiendo a como de lugar los sentimientos. Y 

en efecto no sentir fue su mejor aliado por un largo

tiempo.

 

Sin embargo no era feliz; llevaba una mochila

de dolencias que duplicaban su talla y lo que

ella podía cargar. Prefirió dejar de lado la felicidad

para no tener que llorar mas. Pensó: Sentimientos

de piedra, ojos que no ven, corazón que no siente, 

y fue así que decidido andar.

 

Nada la afectaba, la dureza de su corteza la conservaba

en formol y no percibía nada, era imposible  que algo la

atravesara. Pero con el tiempo cayó en cuenta que por 

dentro se estaba muriendo, al igual que una flor que se 

marchita en el mas crudo invierno.

 

Tanta frialdad e indiferencia la invadieron de soledad y una

terrible tristeza. Y fue en aquel momento que el vaso rebalso

 y su caminar al volverse cada vez mas tedioso la hizo tropezar

 y caerse sobre el pavimento.

 

Se extravió pues dentro de su propio camino y su  mente empezó

a desbordar de pensamientos  siniestros.  Y por primera vez, después

de un largo periodo de tiempo,  toco fondo y comenzó a hundirse en lo

mas hondo.  

 

Su vida no era mas que un juego, y ella, protagonista de aquella miseria, no

era mas que un peón dentro del montón. Salieron a flote entonces  todos los

sentimientos  que había suprimido por tanto tiempo,  y sumida en tanto dolor

decidido devolverle a la vida su color y los latidos a su corazón. 

 

La vida la golpeo tan fuerte que fue dejando regados por todos lados 

partes de ella  misma. Y fue entonces que en un abrir y cerrar de ojos 

despertó por completo y uniendo las piezas de su torcido rompecabezas 

empezó nuevamente, esta vez abriéndose hacia afuera y permitiéndose sentir

 lo que por tanto tiempo había evadido.

 

Encendió la luz ya casi extinguida, la  cual necesitaba

volver a ser prendida para regresar a sí misma, buscando

esta vez felicidad y dicha.