A un viejo amor.

    ¿Quererte? Siempre. ¿Importarme? Desde que te conocí. ¿Velar por ti? Toda la vida. ¿Agradecerte? Sin lugar a dudas. ¿Conocerte? Una bendición. ¿Que te hayas ido? Una lección. ¿Arrepentirme? Nunca. ¿Dolerme? En un principio, demasiado. ¿Llorarte? Lo necesario. ¿Extrañarte? A veces. ¿Soñarte? Esporádicamente. ¿Perdonarte? Ya lo hice. ¿Perdonarme? Antes que a ti. ¿Necesitarte? Definitivamente…

Aprendizaje y Conocimiento.

    Leí esto en un libro e intenté aterrizar la idea ya hace varios días pero por algún motivo me costaba encontrar la respuesta. Decía lo siguiente “No son ellas(os) las que me enseñan si no yo el que aprendo”. La frase no iba particularmente dirigida a las personas pero me quedé pensando mucho…

Amor Propio.

  Por mucho tiempo me costo verdaderamente entender que era el amor propio. Me costaba quererme y eso me traía un sin fin de inseguridades. El camino que he recorrido para entender que no necesito la aprobación de nadie, que no tengo por que compararme y que nadie es y jamás sera igual a mi…